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Impresión08 Jun 2026

Acabados especiales: cuándo usar UV, plastificado o repujado

Detalles que elevan cualquier pieza impresa y hacen que la gente la conserve.

Acabados especiales: cuándo usar UV, plastificado o repujado

Los acabados son la última capa del proceso y, sin embargo, son lo primero que se percibe al tocar una pieza. Bien elegidos, transforman una impresión correcta en un objeto que la gente conserva; mal elegidos, encarecen sin aportar nada.

El plastificado es protección antes que estética. El mate absorbe reflejos y da un tacto suave y contemporáneo; el brillante intensifica los colores y funciona bien en piezas fotográficas. Si tu pieza se manipula mucho, el mate soft touch es la opción más noble.

El UV parcial se aplica solo sobre zonas específicas: un logotipo, un titular, una textura. Su fuerza está en el contraste, por eso funciona mejor sobre fondos mate y oscuros. Aplicarlo en toda la pieza anula el efecto.

El repujado y el estampado trabajan con relieve. El repujado eleva el papel para que la marca se sienta al tacto; el estampado metalizado (hot stamping) añade brillo dorado o plateado sin usar tinta. Ambos exigen áreas limpias y trazos no demasiado finos para reproducirse bien.

El troquelado, por último, rompe el rectángulo: ventanas, siluetas, bases estructurales. Es el acabado que más cambia la forma de la pieza y el que mejor demuestra intención de diseño.

Nuestra sugerencia práctica: combina máximo dos acabados por pieza. Uno protege, otro destaca. Más allá de eso, el mensaje se dispersa y el presupuesto crece sin retorno.

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